Perdón. Hoy no estoy en el teclado, ni en esta silla, ni siquiera en esta habitación de paredes vacías.
Hoy estoy más lejos, más alto, donde no se puede alcanzarme.
La razón es semi desconocida hasta para mi, hasta para el centro de mi corazón.
Ésta maldita manía mía de comprender cada mínimo sentimiento que estremece mi cuerpo... Hoy me hace perder el sueño de la manera más desconcertante.
¿De nuevo todo esto? ¿Es posible? ¿Es que acaso nunca lo superé? ¿Es que acaso solo lo tapé con otras cosas?
Que locura todo esto. Que locura tan grande que no comprendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario